La adultez, los amigos y la muerte.
Crecer, evolucionar. Tengo el presentimiento de que la adultez colisionó sin previo aviso en mí. No sé en qué momento sucedió, pero sé, casi con exactitud, cuándo yo lo noté. Un velorio fue el delator principal. La noticia de la muerte de la abuela de un gran amigo cayó tan pesada como esperada para él y su familia. El sentimiento de adultez comenzó a hacerse presente cuando el mensaje de otra amiga llegó. "¿Vas al velorio de la abuela de Maxi?" Sin titubeos respondí afirmativamente. ¿Cómo no iba a asistir? Le envié un mensaje a mamá, dejándole saber lo que ocurría y avisándole que no iba a estar en casa cuando ella volviera del trabajo. Fue cuando lo noté. El tan temido "¿Ma, puedo ir?", se convirtió en "Ma, voy". Toda la secuencia posterior no fue más que una escena típica de mujer adulta, preparándose entre bocados de almuerzo y maquillaje. La escena siguiente se sentía irreal. Un largo y sentido abrazo en una sala velatoria, él destrozado y yo intentan...