Los prejuicios, 5 meses después y un nuevo rompimiento.

Julio de 2023.

¿Cuánto puede detenerte un prejuicio?
¿Puede costarte la felicidad, o aquellos ínfimos momentos que percibimos como felices?
La respuesta es, además de clara y concisa, un poco obvia; sí.

El juicio previo por poco me costó el amor. Por poco me quitó (o mejor dicho, yo misma me quité) a la persona que más he amado hasta el momento. Hablo de amores correspondidos, claro.

De hecho, dudo ante ese "por poco", porque aún no sé si realmente me la ha quitado del todo. No sé si es demasiado tarde, no sé si la incertidumbre lo llevó a desistir. Desistir de nosotros.
Claro está que no lo culpo, la espera es agonizante, más cuando de asuntos del amor hablamos.

Pero no quiero adelantarme. Quizá la respuesta es afirmativa. Quizá una segunda oportunidad sigue a flote y me es permitido aprovecharla. Ojalá así sea.
Es la 01:00 a.m. Para las 12:00 del mediodía la respuesta ya habrá sido cantada y temo que de eso depende mi estado anímico, como lleva dependiendo los últimos tres o cuatro días.

El vacío en el corazón era notorio. ¿Cómo pude haberme resistido? ¿Cómo pude haberme negado durante tanto tiempo? ¿En qué momento le cedí tanto poder al prejuicio?.

Qué incierto me resulta el futuro. Sé que me sorprenderá leer esto en unas horas o días, cuando ya sepa la respuesta. Seguramente pensaré "que locura el tiempo, cuán misterioso e impredecible es". Lo sé porque lo pienso a menudo.

Tan biónica lleva su nombre y apellido. ¿Habrá un halago más lindo que este? Claro que para aficionados de otras bandas de rock la respuesta será un rotundo sí. Pero para mí no hay uno mejor.
Por él escuché La Beriso otra vez, por él respiré y dejé de hacerlo por unos segundos. Por él dejé el qué dirán de lado y me abro paso a una nueva aventura, una nueva etapa.

La fidelidad, compañerismo, paciencia y responsabilidad serán nuevos adjetivos para mí. Aptitudes que debo resguardar para mantenerlo conmigo, para no perderlo.

Te amo, Junior, de verdad lo hago.

Quiero vernos juntos y felices. Quiero cuidarte todo el tiempo que me corresponda a tu lado. Quiero hacerte sentir amado y que hagas lo mismo conmigo.

Actualización.

8 de Diciembre de 2023.

Pasaron días desde que escribí esta nota.
Recuerdo la incertidumbre que habitaba en mi. El día siguiente le envié un mensaje. Le pregunté si podíamos hablar y me contestó que sí.
Hablamos en aquella pequeña plaza del barrio Saint Germain. Luego de muchos nervios y titubeos logré preguntarle si quería intentarlo otra vez. La respuesta fue afirmativa.

Tiempo después nos convertimos en novios, específicamente el 15 de Julio. Estuvimos juntos tres semanas. Mi mente me jugó otra mala pasada y lo dejé. Nos separamos pero no por mucho tiempo.

Aún así nunca dejamos de estar juntos. Nos veíamos y nos tratábamos como novios aún cuando ya no lo éramos. Mis amigas lo querían, yo conocía a su hermana, su madre sabía de mí. Venía a casa, nos veíamos en plazas, salíamos de fiesta juntos. Había un nuevo lenguaje entre nosotros, una nueva calidez y seguridad que pocas veces había experimentado antes. Él se sentía como mi hogar. Yo estaba reuniendo el valor para contarle todo a mamá, pero no hizo falta.

Un triste día de diciembre descubrí una infidelidad que ocultaba desde noviembre. Me fue suficiente para dejarlo.
Hoy hace seis días no estamos juntos. Eventualmente lo desbloqueo y le escribo para preguntarle cómo está. Hablamos pocos minutos, a veces algunas horas, pero pronto vuelvo a bloquearlo.

Te quise tanto pero supongo que nunca estuvimos destinados a terminar juntos.
Las despedidas siempre fueron inminentes, no importa cuánto intentamos retrasarlas.

Chau Junior, espero que tengas una buena y bendecida vida.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un nuevo amor, mi cumple n° 20 y mi vida en términos generales.

crónicas de una adolescente

La adultez, los amigos y la muerte.